Un poco de historiaCada 5 de Enero llega a Sevilla la gran tarde-noche tanto para niños como para mayores pero antes, el día 4 el Heraldo Real y su séquito se dirigirán hacia el Ayuntamiento para pedir la venia al Alcalde para que la Cabalgata del Ateneo, de todos los sevillanos, pueda pasear por sus calles.
Es uno de los acontecimientos más importantes de nuestra ciudad, llegando a ser para los más pequeños el gran día de la ilusión y la magia
Fue en el año 1918 cuando el Ateneo de Sevilla organiza la primera Cabalgata de Reyes Magos en nuestra ciudad, en donde durante unos años se procedió a su organización y salida desde la Real Maestranza.
Hemeroteca Municipal de Sevilla
También por esa época los Reyes Magos visitaban a los niños acogidos en centros benéficos, como los de la Casa Cuna, los del Hospicio Provincial y los del Hogar de San Fernando siguiendo hoy en día con esa misma tradicción en alguno de nuestros hospitales.

Hemeroteca Municipal de Sevilla
En el año 1958 cruza por primera vez el Guadalquivir para llevar la ilusión a todo el barrio de Triana y en 1972 se amplió su recorrido hasta el barrio de Los Remedios.
En 1962 esta gran Cabalgata reparte regalos entre los damnificados por el desbordamiento del Tamarguillo en la ciudad.
También el progreso hizo que esas mulillas que tiraban de las carrozas fueran sustituidas por tractores y más tarde, ya en la actulidad se cambiaron por los 4x6.
Con el tiempo se van creando más carrozas y la Estrella de la Ilusión que antiguamente salía al final, ahora es la que abre la comitiva, como la que nos enseña el camino que viene tras de ella.
Entre las carrozas que no faltan ningún año están la de la Diosa Atenea, el Mago de la Fantasía, la del Gran Visir y la de los tres Reyes Magos, que son las más esperadas, tanto por niños como por mayores.
Hemeroteca Municipal de Sevilla
En la actualidadTuve la suerte de salir como "beduino" durante unos años en la Cabalgata del Ateneo gracias a mi hermano Miguel. Fue una experiencia inolvidable, no hay palabras para describir la carita de los niños a nuestro paso o dándoles un simple caramelo.


El primer año que salí, fue también el primero en que la Estrella de la Ilusión llevaba beduinos. Llegué al Pabellón de Mexico entusiasmada y bastante nerviosa, parecía yo un pequeño que está esperando por horas a que lleguen los Reyes Magos para verlos.
Y todo fue muy deprisa, vestirnos, sesión de maquillaje, preparar el zurrón con los caramelos
y hoy me parece que fue todo un sueño.Ese año cuando llegué como pude a casa con mi hermano, tal como me senté ya no me pude mover más, llegar hasta mi dormitorio fue toda una aventura, mis pies no daban más de si.
En el año 1992 y tras prepararnos nos dirigimos andando, saltando y cantando con nuestros grandes abanicos de colores hasta el Torre del Oro en donde tras la Coronación de los tres Reyes Magos nos subimos a un barco donde dimos un paseo por el Guadalquivir.
Estas dos fotos han sido cedidas por julio Dominguez de su blog http://www.galeon.com/
Otro recuerdo que tengo en mi memoria es cuando llegábamos a la Basílica de la Esperanza Macarena, los beduinos bajábamos nuestros abanicos y nos arrodillábamos ante Ella, la gran Señora.
Pero creo que el peor año fue en 1993 cuando la Cabalgata se organizó en la Expo y salimos de allí; nada más llegar al puente nos empezó a llover, por un momento creimos que nos daríamos la vuelta, pero no fue así, se continuó con su recorrido por las calles de Sevilla, eran muchos los niños que nos esperaban, para llevarles de nuevo la gran ilusión de la magia.
Y que mala noche se puso, ya por la calle San Fernando empezaron a bajar a los crios de las carrozas, y al llegar a República Argentina nos cayó una tromba impresionante de agua y nos decían
-no tocaros la cara, que se os va la piuntura negra- y aguantamos hasta el final, quedádonos todos los beduinos y los Reyes Magos.
Y tras como nos recogiamos a desmaquillarse, descansar un rato mientras nos tomábamos un bocadillo con una cerveza, teníamos que salir de allí totalmente desmaquillados.

Después de esta experiencia de varios años, seguí saliendo en la Cabalgata pero ya sin pintar mi cara, ahora lo hacía como engargada de uno de los grupos de beduinos y me lo seguí pasando igual de bien.

Ya pueden pasar los años, buenos o malos, con lluvia o con sol pero la Cabalgata siempre, siempre seguirá manteniendo el espíritu para el que fue creada, el de llevar un mensaje de PAZ y ALEGRIA a todos los hogares.